Un o una docente de nivel universitario con dedicación simple, sin antigüedad ni título de posgrado, hoy está cobrando alrededor de 250 mil pesos: un salario de miseria.
De acuerdo a la Ley de Financiamiento 27.759 que Milei lleva más de 160 días sin aplicar, ese sueldo y el de toda la docencia debería aumentar hoy un 55%, y seguiría aumentando tras las reuniones paritarias.
Ante este incumplimiento, y sin respuestas del Gobierno, los y las docentes estamos llevando adelante UNA SEMANA DE PARO NACIONAL: por más presupuesto, actualización de las becas, paritarias libres y la recuperación de nuestro salario.





